lunes, 5 de abril de 2010

El iPad llega al mercado

Si quedaba alguna duda sobre el poder de persuasión de Apple, las largas colas de compradores que han recibido hoy al iPad en Estados Unidos, en su día de estreno, han sido la confirmación definitiva. Desde el viernes por la noche, consumidores ávidos por tener entre sus manos la nueva tableta del fabricante californiano llegaron a distintas tiendas de toda la geografía de este país con sacos de dormir y sillas plegables, dispuestos a pasar unas horas a la intemperie con tal de poder ser los primeros en tener un iPad en las manos.

A las nueve de la mañana (tres de la tarde en la España peninsular) abrieron las puertas de la tienda de Apple en Bethesda, un suburbio de Washington. El que sería el primero en entrar y conseguir su iPad de 16 gigas, Ryan Brown, camarero y estudiante de 22 años, había guardado cola desde las cinco de la mañana. Posteriormente, con el dispositivo en la mano, repetiría lo que Apple le ha enseñado en los tres meses que han mediado desde que el consejero delegado Steve Jobs anunciara su puesta en venta hasta el día de hoy: "Cubre un espacio entre mi ordenador portátil y mi iPhone. Justo queda en ese punto intermedio de portabilidad en el que lo puedo usar en el sofá para jugar, ver películas o leer". Brown no es un portavoz de Apple. Pero hablaba como ellos.

Una cuestión de estilo
El culto a Mac es una religión muy generalizada, que unía a la gente reunida esta mañana en cierta euforia colectiva y en un sentido de pertenencia a un exclusivo grupo que trasciende lo meramente tecnológico. Son consumidores como Brown, que evocan fascinados lo que diga Jobs. "Es una cuestión de estilo, de diseño", repetían muchos de los fanáticos de Mac en la cola. Olivia Norman, de 25 años, una mujer ciega que llegó a la tienda a las ocho con su perro guía, proclamaba que Apple le ha cambiado la vida: "Su innovación me hace la vida más fácil. Tienen un programa de lectura en pantalla en todos sus dispositivos. De verdad, esto es algo importante, mi vida ha cambiado gracias a Steve Jobs".

A las nueve menos diez, los empleados de la tienda descorrieron las cortinas negras de los escaparates, contando a la inversa, de diez a cero. "Os presentamos al iPad", exclamaron, entrando en un éxtasis de aplausos. Y allí estaba: el iPad, sujeto por dos cables en vertical, una pantalla de cristal en apariencia pequeña y frágil, pero con una tarea de titanes: revolucionar la industria de los medios de comunicación. El más barato, de 16 gigas, cuesta 499 dólares (370 dólares). La consultora Pipper Jafray augura que se venderán hasta 300.000 en su primer fin de semana y seis millones hasta finales de año.

Aquí en Bethesda esperaban unas 200 personas. Entre ellas, Cliff Balkana, un consultor de 60 años, que es la encarnación misma de los que los analistas han identificado como el consumidor ideal del iPad: un ávido lector de diarios, revistas y libros en formato papel que necesita una pantalla de un tamaño aceptable para leer en un ordenador. "Leer es un iPhone es incómodo. No tiene el espacio adecuado para ello. Por eso este dispositivo es un paso natural para mí. Yo no lo usaré para jugar, sino para leer. A través de él leeré mis libros, mis revistas favoritas, el diario. Todo en una misma pantalla. Creo que va a ser revolucionario".

Una tableta para leer
Pero Balkana es un consumidor atípico. Él mismo lo admite: está suscrito a un diario en papel y a cinco revistas. Su hijo, sin embargo, que tiene 27 años, no le acompañó a comprar iPads, porque lo lee todo online y para eso ya tiene su portátil y su iPhone. Para la gente que ya ha crecido en la era de Internet sin cables, el iPad puede ser un dispositivo extraño, un ordenador tecnológicamente muy avanzado con añoranza de formatos del pasado. Una tableta donde leer libros pasando páginas virtuales.

Muchos de los compradores que esperaban sentados en sillas plegables, café caliente en mano, mataban las horas leyendo en lectores Kindle de Amazon, lo que da una idea de que el iPad le está ganando ya terreno al que, por lógica de mercado, es su principal competidor. Pasada media hora se agotaron aquí los iPads más baratos, los de 16 gigas. La gente salía de la tienda enseñando las tabletas con orgullo. Hinchaban el pecho y enseñaban la tableta a las cámaras y a los transeúntes. Cuando el joven Reynolds, salió, le preguntaron qué sentía al haber sido el primero en comprar ese aparato. Curiosamente, no habló del iPad: "Lo mejor es esta energía, esta atmósfera, se siente uno muy bien aquí".

La autopsia apunta a que la niña de Seseña murió desangrada

Cristina Martín de la Sierra, de 13 años, murió desangrada en el pozo de la fábrica de yeso en que cayó, según los escasos datos de la autopsia al cadáver de la menor, practicada hoy en el Instituto Anatómico Forense de Toledo. Las investigaciones, que permanecen bajo un estricto secreto decretado por la titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Illescas, apuntan a que la niña mantuvo el pasado martes 30 de marzo, día de su desaparición, una riña con otra menor de su instituto en las ruinas de la fábrica, durante la que habría recibido golpes que la hicieron caer al foso, de más de tres metros de profundidad. La herida que acabó con su vida por pérdida de sangre, sin recibir ayuda ninguna, pudo producirse durante la caída, según fuentes de la investigación que, no obstante, no descartan que la investigación abra otras hipótesis. El fallecimiento se produjo el mismo día de su desaparición.

La investigación está prácticamente cerrada y la Guardia Civil considera resuelto el caso. La autopsia ha revelado que el cuerpo de la menor presentaba numerosos golpes, algunos de ellos en la cabeza, y cortes, uno de ellos profundo en una muñeca por el que probablemente la joven acabó muriendo. Las fuentes indican que ninguno de ellos habría producido necesariamente la muerte de la menor en caso de que esta hubiera recibido algún tipo de ayuda. También apuntan a que Cristina Martín habría llegado en estado de inconsciencia al fondo del foso de la fábrica abandonada.

Golpes "muy fuertes"
Queda por determinar si ese corte fue durante la pelea con su compañera de instituto, menor de edad como la fallecida, o si este se produjo mientras Cristina Martín intentaba evitar la caída. Es decir, si la herida fue provocada con algún tipo de objeto cortante o bien por lascas de piedra, ladrillo o cemento presentes en la zona. Lo que los investigadores apuntan es que la menor recibió golpes "muy fuertes" durante la riña y barajan que la agresora pudiera haber usado algún tipo de objeto contundente, posiblemente un madero.

Ayer, la Guardia Civil detuvo a una menor de 14 años en relación con el caso. El fiscal pedirá previsiblemente una medida cautelar de internamiento en un centro de menores para ella, según han informado fuentes jurídicas.

La joven fallecida será enterrada a la una de la tarde de mañana. Antes se le hará una misa en la iglesia de Seseña. Mañana será el segundo día de luto decretado por el Ayuntamiento por el fallecimiento de Cristina. "Todo el mundo está contando de todo". Frente al tanatorio, rodeado de cámaras, el alcalde de Seseña, Manuel Fuentes, pedía hace unas horas prudencia para evitar "una caza de brujas". Familiares y amigos pasan desde las tres de la tarde a la sala donde la familia vela el cadáver de Cristina Martín. Al otro lado, vecinos del pueblo hacen cábalas. Sobre la nacionalidad de la agresora, sobre los motivos, sobre cómo ocurrió... Por eso el alcalde pide prudencia, porque el nombre de la detenida no se conoce oficialmente y no quiere problemas.

Gonzalo Donas, padre de una amiga de la menor muerta, se para junto a los muros del cementerio. Es uno de los hombres a los que Francisco, el padre de Cristina, citó expresamente ayer en el Ayuntamiento para darle las gracias por la ayuda durante los primeros días. "Lo que hemos hecho ha sido buscar y buscar", cuenta. El mismo martes, horas después de la desaparición, inició una batida con el hermano de la menor y con el padre de otro amigo de la niña, Fernando Castro. En el pueblo ya circula el nombre de una culpable. A Gonzalo le ha llegado por su hijo mayor; alguien le llamó esta mañana para contárselo. Pero dice que su hija no la conoce de nada. Respecto a posibles peleas entre niños, dice que en Seseña "es habitual, como en cualquier otro sitio, pero de esto a lo que ha pasado es demasiado". "No nos esperábamos que mataran a nadie". A su casa llamaron hace dos sábados, según el hombre, para decir que alguien había quedado para pegarle a su hija. "Luego vimos que era mentira, pero ahora pienso que podía haber sido mi hija en lugar de Cristina".
Luego sale por la verja del tanatorio Fernando Castro, que también colaboró en la búsqueda. Es padre de un amigo de Cristina. "La conozco desde que estaba en parvulitos", cuenta. "Miramos tres veces en el sitio donde la han encontrado y no vimos nada", asegura. No quiere hablar de rumores ni de nombres. "Prefiero ni escuchar, está todo el mundo muy caliente". Le preocupa lo que pueda pasar: "Como se sepa, la que se va a liar es chica...".

domingo, 4 de abril de 2010

Telefónica: Al ataqueee!!!

El otro día a media mañana recibí una llamada en nombre de Telefónica de España, indicando que Imagenio ya estaba diponible en mi localidad, una zona rural. Actualmente soy usuario de Telefónica en llamadas y ADSL, y ellos me ofrecían por el mismo importe que pago; llamadas, ADSL a 10 MB (actualmente a 6MB) e Imagenio ya que había una bonificación del ¿estado? (textualmente) y sin compromiso de permanencia.

Actualemnte dipongo de otra plataformna de televisión digital en casa (Digital Plus), por lo que Imagenio no me ofrecia nada nuevo. Mi repsuesta fue "gracias, pero no me interesa". Tras 3 intentos posteriores de la agente ya me cansé y la dije que no me interesaba porque NO!!!. "Adiós" fue su respuesta.

Escasos minutos más tarde recibí otra llamada de otra agente (todas de los centros de Call Center de Telefónica en Sudamérica), ofreciéndome los mismo. Mi respuesta fue que NO, indicando que minutos antes ya me habían llamada. 
Posteriormente a los 5 minutos, se repitió la historia, con otra persona diferente. Y a la cuarta llamada, no sé si por aburrimiento acepté la oferta. Tras hablar con la supervisora e indicarle que me parecía asombroso que por el mismo importe que pagaba actualmente me diesen un servicio más y otro mejorado me insistió con la ayuda del ¿estado?; no se si el español o el argentino.

Se procedió a grabar la conversación donde aceptaba las condiciones y servicios y todo quedó zanjado.

A los 10 minutos recibí otra llamada de otra agente ofreciéndome lo mismo, a lo que argumenté que hacía unos minutos que lo había acpetado. En la siguiente media hora volví a recibir otras 4 llamadas ofreciendo lo mismo, tras lo cual decidí llamar ak 1004 para verificar la veracidad de las llamadas ante mi imnpresión de haberme tomado el pelo.

El 1004 me informó que la última llamada de Telefónica que se me hizo fue un mes antes y mis sospechas fueron creciendo.

A los pocos minutos recibí la llamada de la supervisora con la que contraté el servicio pidiéndome disculpas por haber recibido tantas llamadas ofreciéndome lo mismo. A ella le expuse mi desconfianza y la pedí su nombre para verificar la identidad, añadiéndola además que desistía del servicio.

Llamé de nuevo al 1004 y me informaron exacatamente lo mismo, que no tenían constancia de ninguna llamada, pero a lo largo de la llamada se me informó de que el sistema informático había sufrido un problema y que efectivamente las llamadas eran de Telefónica. La informe de nuevo de mi intención de ni instalar nada debido a su poca profesionalidad.

Al día siguiente me llamó el instalador para pasarse por mi casa y le dije que se olvidase del tema a lo que no puso objección.

Pero tres días después me llamó de nuevo un señor de un call center lejano hablándome de que había aceptado un contraro (sin firmar) y hablándome en plasn filosófico sobre si me "sobraba la plata", que "cada cual era responsable de sus actos", en fin.

A los 2 días otra llamada ofreciéndome la misma oferta, aceptada y luego declinada. Control total sobre los abonados.

Todo se traduce al final en 3 días sin red y quebraderos de cabeza.

No aceptéis nunca nada, si quieres algo sé tu el que contacte.